De qué trata este taller esencial
Gestioná tus emociones, reducí la reactividad y tomá mejores decisiones en el negocio y en casa. Un taller diseñado para papás que quieren crecer sin perder el equilibrio.
Un cliente cancela a última hora, un pago queda retenido y, cuando llegás a casa, la respuesta que le das a tu familia no es la que querías dar. Emprender expone a una carga emocional constante, y sin herramientas esa tensión termina decidiendo por vos. La inteligencia emocional para emprendedores no es un concepto blando: es la capacidad práctica de reconocer, entender y manejar tus emociones y las de los demás para relacionarte y decidir mejor.
En ocho lecciones trabajás los cinco componentes que describió Daniel Goleman, aprendés a identificar tus emociones dominantes y a cortar la reactividad con recursos simples como el freno de los seis segundos o el ritual de transición entre el trabajo y la casa. También ves cómo aplicar la empatía con clientes y colaboradores, cómo regularte en plena crisis y cómo usar tus emociones como datos al tomar decisiones de negocio. Es un taller pensado para papás emprendedores, útil para cualquier persona que quiera desarrollar su gestión emocional, ganar autocontrol y construir resiliencia sin perder el equilibrio.
Qué vas a aprender
Contenido del seminario 8 lecciones · ~96 min en total
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1
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Conocé tus emociones dominantes 12 min de lectura
Son las 11 de la noche. Tu hijo por fin se durmió después de media hora de cuento y dos vasos de agua. Tu pareja está en el cuarto viendo una serie. …
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3
La reactividad: el enemigo silencioso del emprendedor 12 min de lectura
Eran las 11 de la noche. Habías logrado que los chicos se durmieran, tenías el mate frío al lado, y finalmente te ibas a sentar a terminar la propues…
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4
Cómo manejar la frustración sin descargarla en la familia 12 min de lectura
Eran las 8 de la noche. Llevabas diez horas trabajando, el cliente te había cancelado el proyecto sin aviso, Mercado Pago te había retenido el pago p…
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5
Empatía en el negocio: conectar con clientes y colaboradores 12 min de lectura
Eran las 11 de la noche. Habías pasado el día entero respondiendo mensajes de clientes, mirando cómo la inflación le comía el margen a tu producto, y…
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6
Regulación emocional en momentos de crisis 12 min de lectura
Son las 10 de la noche. Estás mirando la pantalla con una factura vencida que no podés pagar, tu hijo de cuatro años tuvo una rabieta épica a la hora…
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7
Inteligencia emocional en las decisiones de negocio 12 min de lectura
Son las 11 de la noche. Tu hijo ya duerme, tu pareja está mirando una serie en el cuarto, y vos estás frente a la pantalla con una propuesta abierta …
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8
Construir resiliencia emocional duradera 12 min de lectura
Eran las 11 de la noche. Tu hijo de cuatro años finalmente se había dormido después de dos cuentos y tres vasos de agua. Vos abrís la notebook con lo…
Son las 11 de la noche. Tu hijo de cuatro años finalmente se durmió después de media hora de cuentos y canciones. Abrís la notebook, revisás los mens…
¿Para quién es este taller esencial?
- ✓ Papás que quieren emprender sin descuidar a su familia
- ✓ Emprendedores que buscan ordenar su conocimiento y crecer
- ✓ Personas que empiezan desde cero, sin experiencia previa
- ✓ Cualquiera que quiera mejorar en desarrollo personal
Sobre este programa
Preguntas frecuentes
¿Qué es la inteligencia emocional?
Es la capacidad de reconocer, entender, manejar y usar las emociones, propias y ajenas, para tomar mejores decisiones y relacionarte de forma más efectiva. El psicólogo Daniel Goleman la popularizó en 1995 y la organizó en cinco componentes: autoconciencia, autorregulación, motivación intrínseca, empatía y habilidades sociales. En un emprendimiento se nota en cómo respondés a un cliente enojado, cómo negociás y cómo llegás a tu casa después de un mal día.
¿Se puede desarrollar la inteligencia emocional siendo adulto?
Sí. No es un rasgo fijo con el que nacés: se entrena como cualquier habilidad. Un buen punto de partida es la granularidad emocional, es decir, aprender a nombrar con precisión lo que sentís en lugar de quedarte en un genérico «estoy mal». Ponerle palabras a una emoción ayuda a bajar su intensidad y te da margen para elegir qué hacer, en vez de reaccionar en automático.
¿Cómo controlar la reactividad emocional en el trabajo?
Algunas herramientas concretas: contar seis segundos antes de responder cuando algo te dispara, nombrar la emoción antes de actuar, chequear tu nivel de energía antes de una conversación difícil y diferir los mensajes laborales que te alteraron en lugar de contestarlos en caliente. Sumar un ritual de transición entre el trabajo y la casa evita que la tensión del día termine descargándose en tu familia.
¿Las emociones arruinan las decisiones de negocio?
No necesariamente: bien leídas, son datos. Lo que distorsiona las decisiones son ciertos estados, como la urgencia emocional, el entusiasmo sin respaldo en la realidad y el agotamiento que se disfraza de claridad. Una técnica útil es hacer un semáforo antes de decidir: preguntarte desde dónde estás decidiendo, qué te quiere decir esa emoción y si conviene esperar a estar más tranquilo antes de dar una respuesta.