De qué trata este taller práctico
Armá una presentación clara y natural de tu emprendimiento para ferias, reuniones o un audio de WhatsApp, en versiones de 10 segundos, 1 minuto y 3 minutos, y respondé objeciones sin trabarte.
«¿Y vos a qué te dedicás?» Esa pregunta llega en una feria, en una ronda de negocios o en un cumpleaños, y muchas veces se responde con un «de todo un poco» que no deja nada. Saber cómo hacer un pitch es preparar esos segundos para abrir una conversación, no para cerrar una venta a la fuerza.
En este taller gratuito armás tu propuesta de valor en una frase, la estructura de 60 segundos con gancho, problema, solución, prueba y llamado a la acción, y las versiones de 10 segundos y 3 minutos del mismo discurso. También aprendés a grabar un pitch por audio de WhatsApp para un contacto que no te conoce, a practicarlo hasta que suene natural y a responder objeciones como «es caro» o «lo voy a pensar» sin trabarte. Está pensado para papás emprendedores, pero sirve a cualquiera que necesite presentar su emprendimiento con claridad ante clientes, comercios o posibles socios, en persona o a distancia.
Qué vas a aprender
- ✓ 5 lecciones prácticas
- ✓ Guiones de 10 s, 60 s y 3 min
- ✓ Respuestas a objeciones frecuentes
- ✓ Ejercicios para practicar en casa
- ✓ Examen final y certificado
Contenido del seminario 5 lecciones · ~55 min en total
-
1
-
2
Tu propuesta de valor en una frase 10 min de lectura
Federico es contador y se independizó hace dos años, después de que nació su hijo Benja, para manejar sus propios horarios. Su bio de Instagram decía…
-
3
La estructura del pitch de 60 segundos 11 min de lectura
Ramiro arma cajas de verduras agroecológicas en una quinta de Exaltación de la Cruz y las reparte en zona norte. Es papá de Joaquín y Lupe, que los s…
-
4
Tres versiones: 10 segundos, 60 segundos y 3 minutos 12 min de lectura
Matías es diseñador gráfico freelance en Mendoza y papá de Lola, de tres años. Un martes a las ocho de la mañana fue a un desayuno de networking de l…
-
5
Practicarlo, decirlo con naturalidad y responder objeciones 12 min de lectura
Ezequiel hace salsas picantes artesanales en Bahía Blanca y es papá de Santi y de Male. Tenía su pitch perfectamente escrito, revisado y cronometrado…
Lucas hace muebles a medida en un taller en Morón. En el cumpleaños de cinco de su hija Olivia, mientras cortaba la torta, otro papá le preguntó: "¿Y…
¿Para quién es este taller práctico?
- ✓ Papás que quieren emprender sin descuidar a su familia
- ✓ Emprendedores que buscan ordenar su conocimiento y crecer
- ✓ Personas que empiezan desde cero, sin experiencia previa
- ✓ Cualquiera que quiera mejorar en comunicación
Sobre este programa
Preguntas frecuentes
¿Qué es un pitch y para qué sirve?
Es una presentación breve y clara de qué hacés, para quién y por qué vale la pena seguir hablando con vos. Su objetivo no es vender en el momento sino conseguir el siguiente paso: una reunión, una prueba, un contacto o permiso para mandar el catálogo. Se usa en ferias, rondas de negocios, reuniones con comercios, audios de WhatsApp y hasta en charlas informales.
¿Qué debe tener un pitch de 60 segundos?
Cinco partes en este orden: un gancho que consiga atención, el problema contado desde el lado del cliente, tu solución con la propuesta de valor en el centro, una prueba real que te haga creíble y un llamado a la acción concreto y fácil de aceptar. Son unas 130 a 150 palabras dichas con calma. Lo técnico queda afuera para cuando te pregunten.
¿Cómo escribir una propuesta de valor en una frase?
Usá la fórmula «Ayudo a [quién] a [resultado concreto] sin [dolor que se evita], gracias a [lo que hacés distinto]» y después decila con tus palabras. Elegí un público concreto en lugar de «todos». Probala con cuatro pruebas: que la entienda un chico de diez años, que no le sirva a tu competencia, que resista un «¿y?» escéptico y que alguien pueda repetirla.
¿Cómo responder objeciones como «es caro» o «lo voy a pensar»?
Escuchá la objeción completa sin interrumpir, validala, respondé en una o dos frases y volvé a tu pedido con una pregunta. Ante «es caro», explicá el valor y ofrecé una prueba; ante «lo voy a pensar», preguntá qué es lo que más lo hace dudar. Evitá justificarte de más y, si no sabés algo, decí que lo averiguás y respondés después.